Descanso vacacional

Las maletas no se hacen solas.

Fuera, los niños juegan con las olas.

Paco sigue dormido cuando Juana ha empleado ya toda su mañana.

Limpieza, pan, pollo, algo de marisco y verdura.

Las maletas abiertas sobre el sofá esperando ser engordadas.

Paco se levanta airado, perdiendo la compostura,

¿por qué coño no le ha despertado?

El último día del verano, y la partida de mus ya ha comenzado.

Sin él.

¡Ha perdido la primera mano!¡

Qué inutilidad de mujer! Para una cosa que le pide…

Picture by Karloswayne

¡Que artura!

Los oídos de Juana simulan su sordera

Se concentra en la paella y con su paciencia, en pleno declive,

mira de reojo a la botella.

os niños, entre te mojo y no te mojo,

se adentran en el salón.

Juana va a pedirles no mojar el suelo,

pero se queda en el amago.

El agua hace estragos

y los niños absortos en su juego,

no ven a su madre corriendo con la fregona.

Ahora si, su paciencia llegó al fin.

Es hora de un tinto. O dos.

Respira gruñona.

¿Qué le hizo pensar que este verano sería distinto?

Las vacaciones de Juana no son como las de los demás.

Mañana vuelven a casa.

De vuelta a la rutina.

Los niños al colegio, Paco a la oficina.

Ella a descansar.

Y entre sorbo y sorbo, con qué anhelo espera Juana su descanso

vacacional…

Anuncios