#06 Diecisiete veces te lo diré

Existen cientos de teorías aconsejándonos acerca de cómo evitar el cliché. En realidad hay casi tantas teorías como clichés. Y, por supuesto, hay teorías que son clichés en sí mismas. ¿Cuántas veces has sentido tus ojos arder al leer algo que, o bien ya has leído anteriormente en otro libro o bien te ha resultado tan obvio que no has tenido otra opción que cerrar el libro y coger otro? Apuesto incluso que más de una vez has engordado un par de kilos de orgullo al ser capaz de anticipar qué va a ocurrir en una historia que estás leyendo mucho antes de que esta llegue a su resolución. Pues siento mucho bajarte de tu pedestal. Eso ocurre, simple y llanamente, porque los clichés te han llevado a esa deducción.

¿Podemos luchar contra ellos? ¿Está todo perdido? ¿Qué motivos nos llevan a caer en clichés?

 

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Foto de Karlos Wayne

El motivo más común es el conocido como “memoria compartida”. Desde el principio de la humanidad, nos hemos contado historias los unos a los otros. Estas historias (incluso la forma de contarlas) se han ido impregnando en nuestro ADN hasta tal punto que la mayoría de nosotros compartimos ese mismo conocimiento,  la misma memoria o damos por hecho las mismas cosas (salvando las distancias, naturalmente), pero sabes a lo que me refiero, ¿verdad? Todo el mundo “sabe” que es más fácil que aterrice un ovni lleno de aliens asesinos en medio de Manhattan, que lo haga en un pueblo de Murcia a la hora de la siesta. O que una chica se enamore del chico más guapo del colegio para al final acabar con el amigo friki, (no tan) secretamente enamorado de ella. Son tantas las historias que hemos oído, tal es el número de libros que hemos leído, películas que hemos visto, series, obras de teatro, etc, que a estas alturas es muy, MUY difícil no repetirse, no contar lo mismo y de la misma manera. Es harto difícil no caer en los clichés. Pero no te desesperes. Aún hay esperanza. Hay que trabajar, duramente, pero todavía se puede ser original.

Otro motivo importante por el que solemos caer en el cliché es la falta de documentación. La falta de uno, inevitablemente alimenta al otro. No digo que haya escritores que no se documenten, estoy convencido de que todos lo hacemos. ¿Pero invertimos el tiempo suficiente en ello? Por regla general, un escritor o escritora es una persona curiosa. Si yo tuviera el tiempo y el dinero suficientes me pasaría el resto de mi vida conociendo lugares por todo el mundo, aprendiendo costumbres diferentes, aprendiendo idiomas, conocimientos culinarios…. Somos curiosos por naturaleza. Tú también, sino no estarías aquí, leyendo esto. Cuando decidimos escribir un libro, sea del tema que sea, siempre vamos a necesitar documentarnos, tenemos la necesidad de que lo que escribamos “huela” a verdad, aunque sea ficción.  Pero si, a la hora de documentarnos, nos conformamos con la primera información disponible, si encontramos diferentes fuentes que nos están contando lo mismo sobre el tema en el que estamos interesados, sigue indagando. Continúa escarbando, ¡esos comparten una memoria! La curiosidad, el afán por saber más es lo que nos va a ayudar a alejarnos de la memoria compartida. Y cuanto más no alejemos de ella, más cerca estaremos de la originalidad. Cuanto más te documentes, cuanto más sacies tu curiosidad, con más opciones contarás entre las que elegir, más perspectivas diferentes hallarás desde dónde contar tu historia.

Un buen ejercicio práctico, que te puede ayudar a alejar los clichés de tu historia, es el “dímelo de veinte formas diferentes”. (Si, el nombre me lo acabo de inventar :-p) Si quieres que una escena, una acción sea lo más original posible, escríbela veinte veces. Pero encuentra la forma de contarlo diferentemente cada vez. ¿Que tu personaje roba un banco? Veinte formas de robar un banco. ¿Que su marido le pilla con otro? Veinte formas de pillarle “in fraganti”. Haciendo esto te aseguras de que las seis o siete primeras sean clichés y a partir de ahí mejorarán tus ideas y la originalidad de tu obra. Veinte veces. Veinte formas de atrapar a un ladrón, veinte formas de pedirle salir a una chica por primera vez, veinte formas de perder a la mujer de tu vida.

Yo lo hago diecisiete veces. Ya no puedo evitar creer que hacerlo veinte es un cliché.

Re-lee y re-escribe.

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3 comentarios en “#06 Diecisiete veces te lo diré

  1. lizavidaamar dijo:

    Hola PROFESOR, bello día para usted y para quien amablemente no lee. Le tengo un vicio y me temo que se convierta en adicción a sus palabras. Cualquiera de las dos son brisa fresca para las velas de mi alma.
    Desde el corazón ♥Lizet♥

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