#05 Esa boca no es tuya

Si ya es horrendo ser un bocazas en la vida real, no lo va a ser menos en tu escritura, en tu historia. No estoy diciendo que no concibas un personaje que sea un bocazas, no. Un bocazas en la ficción puede dar mucho juego. Hablo de ti. No me seas bocazas, tú. Espera, te explico lo que quiero decir.

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Foto de karlos Wayne

Nuestros personajes hablan. Necesitan expresarse. Si lo escribimos bien, estos personajes tendrán su propia voz y eso les otorgará profundidad, personalidad. Pero si nos relajamos al escribirlos, si no nos esforzamos por darles su propia voz, te aseguro que todos los personajes de tu historia (sean dos o doscientos) tendrán una sola y misma voz: LA TUYA. Eso es lo quiero decir con el título del post. No le des tu voz a todos tus personajes, ESA BOCA NO ES TUYA. Principalmente, porque esa es la peor manera que existe de confundir a un lector. ¿Cuántas veces leyendo un diálogo entre varios personajes (¡incluso entre dos personajes!) habéis tenido que parar, volver hacia atrás y re-leerlo para saber quién estaba diciendo qué? Esto es lo que ocurre cuando todos los personajes, pese a estar escritos, “suenan” igual.

¿Cómo podemos entonces otorgarle a cada personaje su propia voz?

Lo primero que deberíamos hacer es lo que muchos llamamos una “ficha de personaje”. Cuanto más detallada sea la información que manejas de ese personaje, más recursos podrás usar para construirlo, por lo tanto más personalidad lograrás ofrecerle. ¿Deberías hacer una ficha para cada personaje? En última instancia va a depender de ti. Yo sí lo hago. Por muy insignificante que sea el personaje en tu historia, por poco que haga. Un camarero, que le ponga una cerveza al protagonista al entrar en un bar. ¿Por qué molestarse en crear una “ficha de personaje” para alguien que ni pincha ni corta en tu historia? ¿Por qué merece este personaje insignificante un trabajo extra? Igual tienes razón y ese personajillo no lo merezca. Pero el lector sí que lo merece. Esa persona que ha escogido emplear una porción de su preciado tiempo en leer tu historia, merece ese esfuerzo. Y merece, también, que tus personajes sean originales, frescos y, sobre todo, con personalidad. Por muy pequeños que estos sean. Por poquito que estos aporten a tu historia. Están ahí. ¡Úsalos!

Lo segundo, aunque no por ello menos importante, sería  re-leer nuestro diálogo y preguntarnos ¿Por qué este personaje dice esto aquí y ahora? ¿Qué tiene que ver con la escena? ¿Está dando el personaje una información o la estás dando tú usándolo a él como altavoz? Cuando una persona le habla a otra es por que quiere algo. Pedirle una dirección, preocuparse por su salud, saber si ha matado a alguien… Haz la prueba. Observa a dos personas de tu entorno hablando, no los mires, “obsérvalos”. ¿Qué se están diciendo el uno al otro? ¿Cómo se lo están diciendo? Cuando tus personajes hablen tienes que ser consciente de qué es lo que dicen, de por qué lo dicen y, en última instancia pensar si es realmente necesario para tu escena que lo digan.

El diálogo ha de estar conectado, siempre, a lo que el personaje desea, a su intención dentro de la escena en cuestión. Quiero decir, tu personaje TIENE que tener una intención, un objetivo en la escena (¿para qué escribir esa escena si ese no es el caso?). No puedes, no deberías, utilizar el diálogo para soltar al lector tu información. No es inusual encontrar autores que piensan “vale, en este punto el lector necesita saber esto y esto, pues este personaje va a decir esto y esto”.  Como puedes ver, ese no es tu personaje hablando, eres tú hablando por tu personaje. La boca por la que hablas, no es tuya. Y créeme, cuando un lector se encuentra con esto, lo nota.

Todo lo que quiere el personaje, lo que hace y lo que dice ha de estar intrínsecamente relacionado con la intención de la escena. ¿Sabes cuál es la intención de esa escena en tu historia? Vuélvelo a leer. Mira tu escaleta. ¿Por qué es importante esa escena en tu historia? Ahí lo tienes.

Re-lee. Re-escribe.

 

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5 comentarios en “#05 Esa boca no es tuya

  1. bego dijo:

    estoy de acuerdo con lo de releer, a veces me pase, que cuanto más leo, peor lo dejo. Pero reconozco que es mi problema, que no está bien planificad desde el principio, y por eso falla algo en el camino.
    Tienes toda la razón.

    • karloswayne dijo:

      Hola Bego. Si, hay que estar constantemente revisando lo que escribimos. Sobre todo para que la historia, en su conjunto, sea coherente. De ahí la importancia, como dije en el post #03 Una de Huesos, que le doy a las tarjetitas. Ellas me permiten ir hacia adelante y hacia atrás en la historia muy fácilmente e incluso reordenar escenas, diálogos, etc… Para mi son esenciales.
      Gracias por participar! 🙂

  2. lizavidaamar dijo:

    Hola Karlos, buenos días para ti y para quienes nos lee. He leído varias publicaciones suya y me han ayudado mucho en mi pequeñito Blog. Profesor seguiré cada conferencia suya.
    Desde el corazón ♥Lizet♥

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